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PREGUNTAS FRECUENTES

Todo lo que necesitás saber sobre tus anteojos.

Cuidado de los anteojos

Limpiá tus anteojos con agua y jabón o detergentes neutros. Secálos suavemente con un paño de microfibra limpio. También podés usar una solución limpiadora vendida en ópticas, con base de alcohol isopropílico.

Evitá apoyar los anteojos con las lentes hacia abajo y limpiarlos con materiales que puedan generar fricción. Cuando no los uses, guardalos en su estuche y utilizá siempre un paño de microfibra para limpiarlos.

Producto y ajuste

El anteojo debe sentirse cómodo, sin ejercer presión detrás de las orejas, y permanecer estable al mover la cabeza. Si se desliza, queda torcido o genera molestias, es recomendable consultar en una óptica para realizar un ajuste. Todos los anteojos Teresa Calandra son adaptables a la fisonomía del usuario. Esto es gracias a la utilización de materiales nobles como el acetato, el monel y el acero.

Los anteojos deben ajustarse al momento de la compra en una Casa de Óptica. Luego, es normal que se aflojen debido al uso y los cambios de temperatura. Intentá no usarlos en modo vincha o colgados del cuello. Pero no te preocupes, si se aflojan o los sentís “sueltos”, acércate a una óptica de confianza y pedí que los ajusten. Este proceso lo hace a mano un Óptico Técnico, con la ayuda de dispositivos que emiten calor.

Garantía

Todos los anteojos de Teresa Calandra cuentan con Garantía por defectos de fabricación. Esta es brindada por las Ópticas que venden nuestros productos.